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El precio no es el problema (pero tu estructura sí lo es)

Recuerdo a un gerente decirme con total convicción:

“El mercado está muy competido. Tenemos que bajar precios.”

Lo decía como si fuera una conclusión obvia. Como si el precio fuera una variable aislada.

Pero cuando empezamos a revisar el negocio, la realidad fue otra.


No estaban perdiendo ventas por ser caros. Estaban perdiendo rentabilidad por no entender su estructura de pricing. Y eso es mucho más peligroso.



El error silencioso

En la mayoría de empresas, el precio se define así:

  • Miramos a la competencia.

  • Ajustamos un poco arriba o abajo.

  • Probamos.

  • Reaccionamos.


Pero casi nadie responde estas preguntas:

  • ¿Qué cliente es realmente rentable?

  • ¿Cuál es el margen real después de adquisición y operación?

  • ¿Qué parte del precio está financiando ineficiencias internas?

  • ¿Estamos compitiendo por valor o por supervivencia?


El problema no es el número. Es la falta de estrategia detrás del número.



Lo que pasa cuando el precio está mal diseñado

Lo he visto demasiadas veces:

  • El equipo comercial se siente inseguro al presentar la propuesta.

  • Se negocia antes de que el cliente lo pida.

  • Se bajan márgenes para “no perder la oportunidad”.

  • Se aumenta volumen, pero no utilidad.


Y luego la dirección se pregunta por qué, vendiendo más, se siente menos oxígeno.

Porque el precio no estaba diseñado para crecer. Estaba diseñado para reaccionar.



El momento incómodo

En esa reunión hicimos algo simple:

Calculamos cuánto realmente costaba adquirir un cliente. Sumamos operación. Sumamos esfuerzo comercial. Sumamos estructura... El silencio fue más fuerte que cualquier argumento.


No eran caros. Estaban subvalorando su propuesta y absorbiendo ineficiencias con margen.

Aquí entra el pilar de Pricing en SEED:


Pricing no es un número. Es una decisión estratégica que define qué tipo de empresa quieres ser.



Lo que hacen distinto las empresas que escalan

No preguntan:“¿Cuánto cobra la competencia?”

Preguntan:

  • ¿Qué valor estamos entregando realmente?

  • ¿Qué cliente queremos atraer?

  • ¿Qué margen necesitamos para crecer con salud?

  • ¿Qué modelo de precios nos permite escalar sin quemar al equipo?


Entienden que el precio correcto no solo mejora utilidad. Mejora posicionamiento. Mejora confianza del vendedor. Mejora claridad interna.


Y cuando eso ocurre, algo cambia:


Las ventas dejan de negociarse por miedo y empiezan a defenderse por convicción.



Acción inmediata (aplicable hoy)

Haz este ejercicio simple:

  1. Calcula el margen real después de adquisición (CAC).

  2. Identifica qué porcentaje de clientes negocia precio.

  3. Pregunta a tu equipo comercial si se siente cómodo defendiendo el valor.

Si el equipo duda, el problema no es el mercado. Es la estructura de pricing.



La verdad estratégica

Las empresas no quiebran por falta de ventas. Quiebran por vender mal.

El precio correcto no espanta clientes correctos. Filtra a los incorrectos.


Y cuando el pricing se diseña con intención, las ventas dejan de ser fricción…y se convierten en crecimiento sostenible.


La próxima semana seguimos con el siguiente pilar del método que nos permitió escalar. Porque aumentar ventas no siempre empieza vendiendo más. A veces empieza cobrando mejor.


— Carlo Escobedo | Rocket.



 
 
 

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